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Lepista nuda, mermelada de seta pie azul

Un periódico de Leganés informó el 22 de diciembre de 2000 sobre la aparición de una seta gigante de 1.700 gramos el día 15 del mismo mes, encontrada por Ramón Mingo Soriano, leganense de 70 años, en los alrededores de la piscina Solagua, al Oeste del término municipal, a la que identificaban como seta de "pezón" azul. Con ese nombre no aparece nada en los índices de las enciclopedias de setas y teniendo en cuenta su tamaño, no es probable que haya pasado desapercibida a los micólogos, pues aunque hay 1.500.000 especies de hongos, sólo 6.000 son superiores y por tanto, visibles en su fase reproductora, los que conocemos como setas. Con toda seguridad se trataba de una pie azul, conocida científicamente como Lepista nuda (Bull. ex Fr.) Cooke que alcanza en algunos casos la respetable altura para una seta de 10 centímetros. Tiene por característica más distintiva, y de ahí el apodo de "pezón" azul, un bellísimo color lila intenso, también el sombrerillo, cuando aparece talmente como un pezón entre la hierba. Los especialistas siguen también en este caso la tradición de ser políticamente correctos en la denominación de las setas, así la oreja “de judío” aparece escrita como oreja de Judas y el pedo de lobo como cuesco. El sombrerillo, que suele medir 10 cm. de diámetro, es redondeado de joven; después se expande y se torna de color ante. Su aspecto es carnoso, liso y húmedo y en algunos ejemplares, los más bellos, persiste el característico mamelón de algunas setas, es decir, la prominencia con forma de mama que crece en el centro del sombrerillo de muchos hongos agaricales. Las laminas son de color lila intenso en los ejemplares jóvenes, pero van clareando con la edad. El pie, también de color lila, tiende a ensancharse por la base. La seta pie azul, además de grande es pródiga: crece en toda Europa y aunque puede hacerlo en cualquier terreno, es más frecuente que se encuentre junto a árboles de hoja caduca. Se la puede ver, incluso con intenciones nada tranquilizadoras para la seta, pues es comestible (advertencia: es una de las setas que si se comen crudas o poco cocinadas son tóxicas; los entendidos aconsejan trocearla muy bien y freírla mucho, aún así a algunas personas puede provocar trastornos intestinales) hasta bien entrado el otoño e incluso en invierno.
- Pa 1 kilo de Lepista nuda emplear 600 ó 700 gramos de azúcar, dependiendo de lo goloso que sea cada uno y teniendo en cuenta que es una seta un poco dulzona, el zumo de 1/2 limón, canela en rama (aprox. 4 ó 5 cm.). Tener preparados los botes para la conserva (hay que esterilizarlos). Picar muy fina la Lepista nuda. En la cacerola que se vaya a hacer poner la Lepista nuda y cubrirla con el azúcar. Dejar reposar así durante 1 ó 2 horas para que suelte el agua. Poner al fuego añadiendo el zumo del 1/2 limón y el trocito de canela, (no quitar el agua que suelta). Remover de vez en cuando, aproximadamente se tarda 40 ó 50 min. Pasado ese tiempo sacar 1/3 de la mermelada para pasarla por la minipimer (depende de cada persona la textura que se quiera dar). Mezclarlo todo. Llenar los botes (mejor en caliente) y ponerlos al baño de maría totalmente cubiertos durante 20 min., no sacarlos del agua hasta que estos estén fríos.
Almudena