eXp. @ACADEMIA15M

Previsualizar Visitar

oreja de Judas #seTas otoño
Previsualizar Visitar

los 5 avisos
Previsualizar Visitar

bar free @OccupyInferno
Previsualizar Visitar

La dama del laberinto se corona de hojalata

- Si estoy entre locos me hago el loco, dijo Diógenes de Sínope, filósofo cínico que nos ayuda pa que podamos seguir sintiendo la liberté, egalité et fraternité de la Revolución française de 1789 como algo tan utópico, lejano e inalcanzable en Spain.
- España huele a ajo del 2007 como lo sintió otro Mariano liberal de verdad, este José de Larra, afrancesao elegido diputao por Ávila a fuerza de votos democráticos que nunca llegó a ocupar su escaño en el Congreso porque otro grupo de militares borrachos, un puñao de sargentos envalentonaos por una subvención de los señoritos endomilgaos de siempre dieron otro golpe de estao, que pa saber en qué año dieron ese golpe tengo que buscar y busco en una larga lista: 1836, el anterior al suicidio de Larra aunque no se suicidó por eso o cuanto menos sólo y únicamente por eso.
- Me duele Spain mientras los lobos nacionales de lo suyo y de lo que rapiñan disfrazaos de corderos liberales, espejo a voces cuando los de la misma cuerda se jalean porque acaban de pisotear otro charco maloliente, aborto inducío pa otra pobre paria, vamos a callannos, Encanna mientras los palmeros fantasmas con la borrachera pagada a tocateja por los señoritos arman to el ruido que pueden, los guionistas hacen aspavientos con los brazos como helicópteros borrachos y la momia presentadora de cuerpo presente tapa la cámara porque eso no toca o sí, pero los huevos de los señoritos que pagan el circo y exigen resultaos palpables, mamografías de la actualidad tan palpitante como la calderilla que se les cae de sus bolsillos rotos pa alimentar las borracheras embriagadoras de los golpistas que nos amenazan, al menos que nadie se acuerde de na y como culebra informativa del verano pa tapar cualquier esperanza los a buenas horas indemostrables problemas de fe de una difunta muerta el siglo pasao y tos los becarios de los seminarios de pago armando ruido en sus tribunas huecas que mientras aburren a las ovejas algo hacen.
- Qué emoción, sí pero vamos a callannos, Encanna mientras los fiscales ávidos de patrimonios sin cascabeles ponen cencerros a los racistas verbales y físicos, machistas, abusones, secuestradores, violadores, asesinos convictos, confesos y evidentes a los que escriben el guión, manejan, defienden y representan, oh proxenetas del tugurio de las verdades como puñetazos y a patadas que se saltan por el forro cualquier ley que no les convenga y si les pillan se revuelven y envalentonan contra su mala sombra si hace falta pa salir del trago largo de su avaricia sin fondo hasta el punto que los fiscales llegaos a ministros quieren suprimir sus oposiciones amañadas como única forma de combatir los intercambios familiares endogámicos de los seminaristas, curas y curillas de ocasión que por bendecir bendicen el aborto inducido o la selección malthusiana por la masa corporal 18 % pa quedarse con la exclusiva de lo que quede del despojo pa colgarla en el escaparate de las paradas de autobuses e infundir terror a los trabajadoros mileuristas, nuestro infierno son los hipócritas cínicos mentirosos que se emborrachan de prepotencia mientras mandan callar a la caterva de periodistas clericales que les ríen o les tapan las babas según les mandan. Al menos entre los más estudiosos se les colará alguno que no comulgue con los dictaos de los blasfemos, los mentirosos y los vagos que copan las élites clericales de sus sotanas que los tiranos autoritarios son prácticos y se preocupan más por su poder inmenso del que asombra tanto su descaro como su hipocresía incluso al más pintado y por su riqueza secreta y a buen recaudo que por las cuestiones del pensamiento y la existencia, algo extrañamente complicado, inflado y trivial aunque publicitado a bombo y platillo pues aunque nos quedan por desentrañar los misterios de Portugal na mejor que un gran escándalo pa callar a los que buscan la verdad, a ver quién se atreve.