Sonetos

Miré los muros de la patria mía
si un tiempo fuertes ya desmoronados
de la carrera de la edad cansados
por quien caduca ya su valentía.
Salíme al campo: vi que el sol bebía
los arroyos del hielo desatados,
y del monte quejosos los ganados
que con sombras hurtó su luz al día.
Entré en mi casa: vi que amancillada
de anciana habitación era despojos,
mi báculo más corvo y menos fuerte.
Vencida de la edad sentí mi espada,
y no hallé cosa en que poner los ojos
que no fuese recuerdo de la muerte.

Quevedo

Mientras por competir con tu cabello

Oro bruñido al sol relumbra en vano,
Mientras con menosprecio en medio el llano
Mira tu blanca frente al lilio bello;
Mientras a cada labio, por cogello,
Siguen más ojos que al clavel temprano,
Y mientras triunfa con desdén lozano
Del luciente cristal tu gentil cuello,
Goza cuello, cabello, labio y frente,
Antes que lo que fue en tu edad dorada
Oro, lilio, clavel, cristal luciente,
No sólo en plata o vïola troncada
Se vuelva, más tú y ello juntamente
En tierra, en humo, en polvo, en sombra, en na.

Góngora

Del Padrino a Reservoir dogs

Si digo universales semánticos, referencias de significaos que tienen que estar presentes en su forma codificada de palabra en todas las lenguas, seguro que cambian de blog, pero los que hayan llegao leyendo hasta aquí reparen en la célebre familia mafiosa de los Corleone, de la misma saga, se organizan por parentesco, pues la palabra mafia nunca aparece en la que probablemente es la saga cinematográfica más imitada en la vida real, tan perfectamente reconocible que no se sabe qué viene de qué, pero algunos detalles como la cuña mafiosa o forma de entrar, traiciones diversas, motes a personajes incluso queridos por los propios, que se lo toman como honor, 1 montón de cosas pero eso son los universales semánticos de parentesco y no tanto lazos de sangre, o sí, hasta regueros, pues las masacres y baños de sangre al final de ca 1 de las secuelas son igual de célebres, mueren tantos actores y actrices que parece mentira que algo así pueda tener continuación, pero es ketchup, lo que más se parece. Reservoir dogs, de 1992 también es otra de esas películas que aparecería en las listas de las mejores, tanto en el género, que es el mismo, como por la forma de organizarse por colores, señor Azul, señor Rosa, hasta 6 que no se conocen entre ellos menos el padre e hijo, su lugarteniente por parentesco, que los convocan, que es el otro gran universal de significao junto con las relaciones familiares. Si han recibido alguna clase de idiomas, como llaman a las lenguas los orates, que creo yo que no tienen ni puñetera idea, verán que ambos grupos de palabras aparecen en las 1ª lecciones y luego de forma insistente mientras dure el curso. Creo además del Padrino que es la 1ª película de la que se puede decir que 1 grupo creciente de espectadores entre los que me cuento empezamos a empatizar o vernos reflejaos más en los malotes que en los buenos o donde empezó a romperse la trola esa de los buenos y los malos. De momento eso cambia desde la perspectiva de la posición o espacio que se mira, por ejemplo la butaca de 1 cine a oscuras no compromete a nadie a na, pero también en el tiempo; y por supuesto según el color con que se mira, muchas variables, como en programación informática, más importante que las funciones, fórmulas o algoritmos que vienen después y es lo más espectacular, pero las variables marcan el camino que se toma. Lo relaciono con mi opinión sobre las conspiraciones que casi me anima a desconfiar de quienes las denuncian, pues ni a los malotes mejor organizaos les salen las cosas como las planean ni en las películas, magníficos relatos de Mario Puzzo y Quentin Tarantino, sus autores intelectuales, vamos que la conspiración perfecta es imposible y a la vez reconozco que hacen mucho daño los que a pesar de to, intentan llevarlas a cabo hasta como explicaciones a posteriori. Estas 2 películas, que como mínimo serían conspiraciones muy logradas de los que las llevaron a cabo, actores, personal técnico, guionistas, pueden ser revisadas a lo largo del tiempo como ha ocurrido con obras maestras del realismo (temas del presente histórico protagonizaos por elementos de clases bajas como el que hay en todas las literaturas nacionales y épocas) a medida que se separan de su referente temporal pueden sufrir o ganar otras interpretaciones, hasta caer en el olvido. Por tanto vayan por delante mis reservas sobre las organizaciones secretas de espías, estafadores ganchos, ganchos, colores, mentiras y otras ideas que creo inmaduras o poco elaboradas no tanto por el empeño o genialidad que se pone como por los resultaos, pues hasta las películas y las novelas que tienen algo parecido a 1 dios propio o autor, tampoco son concluyentes, pero no los códigos que emplean en su forma de organizarse.
- Cuanto menos sepas de la familia, mejor pa ti, se lo dice 1 de los hombres de confianza del Padrino a 1 descendiente directo de la familia. Eso es la clave, creo yo que los vencedores en estas tramas organizada suelen ser los escépticos. A mi por ejemplo, que he resistido estoicamente cantos de sirena sobre caramelos envenenaos, incluso provocando la ira de quienes intentaban captarme, le he cogido cierto gusto a las amenazas como las que nunca profiero, convencido además que me anuncian rachas de suerte por lo mismo que se dece de andar por ahí con 1 cámara o poner el reloj a deshoras u otros trucos que nos obligan a estar atentos. No he tragao el anzuelo pero tampoco lo he perdido de vista. Pero independientemente de su número de elementos y características de las organizaciones, al menos creo en la necesidad de organizarme y formar parte de organizaciones cuyo modo de funcionamiento interno me gustaría ayudar a mejorar o al menos que mejoraran si solo soy simpatizante o partidario externo de lo más escéptico, como recomiendo. Dentro de la propia organización, incluídas las mejores y más efectivas en los resultaos, también es posible la metamorfosis, por ejemplo adquiriendo propiedades más elevadas como las mariposas de las orugas y capullos de las que salen, aunque siempre debe haber algo inmanente como el código genético. En la medida que pueda ser inteligible o ininteligible, como casi siempre, ya tenemos algo que delimita la pertenencia o no al grupo organiza y por supuestos que es más fácil imitar la jerarquía u orden interno dentro de la organización por la posición que se ocupa en las familias, también se podría hacer algo parecido en los colores desde los negros, marrones y rojos de la tierra pasando por el verde de los árboles de la vegetación hasta los azules del cielo llegando al blanco del Sol, nuestra estrella, que es donde se generan los espejismos, pues no son otra cosa que la longitud de onda al rebotar sobre las superficies lo que percibimos. También los números, de los que usamos las grafías o signos árabes todas las culturas podrían valer, pero son el único universal semántico de los significaos y por tanto perteneceríamos tos los que los usamos. Me creo por ejemplo los ingeniosos engaños cinematográfico y literarios como los que comento, cómo no si los disfruto ca vez que las echan por TV y descubro algo nuevo, pero me resulta más difícil caer engañao cuando se trata de cifras y cuentas, donde creo yo que se necesita la complicidad o como mínimo el abandono de las víctimas que caen engañadas. Hasta las organizaciones sectarias de tipo religioso han tenido que extremar su código casi como en el juego del secreto de oreja en oreja hasta el punto de considerar al prójimo adepto suyo aunque no lo sepa, basta con estar callaos como en el cine cuando echan las películas, mientras que en el fuero interno nadie tiene dudas. Silla de Felipe II en El Escorial Arthur C. Clarke, El mundo es 1, 1996.
La policía de Coslada multó y retiró el Volvo de la jueza que encarceló al Sheriff Ginés, El confidencial digital, 16/11/2009.
Javier Cuchí, Ellos en El Incordio.
Nigel Morris & Robert Verkaik, Reino Unido: ministros abandonan SITEL, traducido de The Independent, 13/11/2009.
George Orwell, 1984.
Marvin Harris, Toras, cerdos, guerras & brujas: enigmas de la cultura, Alianza ed. en varias ediciones desde 1980, título original: Cows, pigs, wars & witches: Riddles of culture, 1.974.
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