Carlos de Prada (Badajoz, 1964) viene de recoger en Australia el Premio de Naciones Unidas Global 500 por su labor en defensa de la naturaleza por todos los medios a su alcance, que actualmente son el programa Planeta COPE, los sábados de 4 a 5 de la tarde, intervenciones diarias en La Mañana de la COPE y columnas habituales en el diario El Mundo sobre temas ambientales. Con todos los casos con nombres y apellidos que conoce (de Prada acepta que la suya es una causa perdida, pero no está dispuesto a soportar que entre las víctimas figure también la verdad) escribió Tierra quemada. Políticos y empresarios contra la naturaleza: el negocio verde, editado por Temas de Hoy en 1995. También es autor del segundo volumen del Manual de Aves de España y Europa y propietario del primer jardín de lo que actualmente es GREFA, un grupo de protección de fauna autóctona que recupera y devuelve a la naturaleza animales salvajes accidentados. Empezaron con águilas y buitres, dos de los "héroes de la supervivencia", como los llama de Prada, en peligro de extinción, pero la clientela de GREFA, por desgracia, no para de crecer a pasos agigantados. En representación de sus héroes particulares de Prada también ha recibido los premios Nacional de Medio Ambiente, Castilla y León, Amigos de la Tierra, Ayuntamiento de Madrid y alguno más por su labor continuada en los medios de comunicación. De Prada empezó en la legendaria escuela de Antena 3 Radio, cuyo director era Manuel Martín Ferrand y que entre otras voces singulares aupó a Guillermo Fesser y Juan Luis Cano, los Gomaespuma, José María García, el desaparecido Antonio Herrero, Carlos Pumares, Luis Herrero y algunos más, entre los que deben estar los mejores técnicos especializados en radio, pues todos sus locutores hoy dispersos ("dispersados" dice alguno de ellos) en diversas cadenas sólo tienen una característica en común: saben hacer radio. De Prada también es conocido en la prensa especializada: Integral, Vida Silvestre, ha colaborado en Epoca, Interviú, ABC, Diario 16 y aparece regularmente en televisión en los debates de sus especialidades. Aunque en la entrevista se tratan 2 temas: el agua y los transgénicos, el problema del agua por ser el que más ha motivado el premio a de Prada y el de los cultivos transgénicos por su actualidad, los temas colaterales que afectan a la naturaleza amenazada son tan inabarcables como algunos fuegos en verano. Tomar nota de lo que pasa y contarlo detalladamente es la opción de Carlos de Prada. Lo correcto sería aprender de los errores y tratar de mejorar en eficacia, pero de momento sólo deseamos cumplir con la recomendación de considerar a la naturaleza amenazada como una causa de interés general, sin bandos enfrentados y con información y datos para que cada tronco aguante sus ramas.
Pregunta: ¿Qué tema ha influido especialmente para que Naciones Unidas le conceda el Premio Global 500?.
Carlos de Prada: Naciones Unidas cita la contribución o la influencia que he podido tener para cambiar la política del agua en España y resaltan que he desarrollado esta labor en programas de máxima audiencia, pues el de Antonio Herrero, con el que estuve 12 años y que tanta libertad e independencia me dio para defender estos temas, en algunos momentos llegó a tener 2 millones de oyentes. Antonio Herrero decía que si algo era verdad, se contaba, y daba lo mismo que hubiera presiones o intereses enfrentados por muy poderosos que estos fueran y siguen siendo. La política del agua en España se mueve por los intereses de las grandes empresas constructoras. Aunque hay excepciones, los embalses e infraestructuras para el agua no se hacen por criterios económicos, agrícolas y ambientales, sino para satisfacer los intereses económicos de las grandes empresas constructoras. Los planes hidrológicos mueven billones de pesetas y aunque la política agraria de la Unión Europea, por los excedentes que hay y los recortes de las subvenciones, indica claramente que no se puede ampliar la superficie de regadío en España, el gran consumidor de agua en España y por tanto la mayor justificación para que se hagan embalses, los planes en marcha, que incluso han llegado a promover la construcción de 200 nuevos embalses, hablan de incrementar en un millón de hectáreas las áreas de regadíos, lo que es absolutamente inviable y hasta la propia comisaria europea, Loyola de Palacio, lo dijo claramente en su etapa en el Ministerio de Agricultura. También Isabel Tocino, que fue Ministra de Madio Ambiente llegó a decir que la época de construcción de grandes embalses había terminado en España. En California, cuyas condiciones climáticas son parecidas a las de España y con expectativas de incremento de consumo de agua mayores, han decidido no construir nuevos embalses y se están planteando eliminar alguno de los contruidos. En España sin embargo nos encontramos con el sinsentido, lo mismo en la etapa socialista que en la actual, de que las grandes constructoras están promoviendo obras con la coartada de crear regadíos que se sabe con absoluta certeza que no se van a realizar. ¿Cómo se puede llamar a invertir billones de pesetas de dinero público en unas obras que se sabe que no son necesarias y que además tienen un gran impacto ambiental?. ¿Cómo se puede calificar el que esa política esté promovida desde un Ministerio que se autodenomina de Medio Ambiente?. Este es uno de los temas que más he tratado en mis intervenciones en los medios de comunicación y se ha valorado que en estos espacios haya dado cabida a voces disidentes, a expertos independientes del máximo prestigio, ni siquiera sospechosos por su vinculación política, que eran silenciados en otros medios. Actualmente hay más de 70 universidades en España y Portugal que han denunciado que la política de embalses sólo está destinada a satisfacer los intereses económicos de las grandes empresas constructoras e hidroeléctricas, no se están defendiendo los intereses generales y además están produciendo un gran deterioro ambiental en ríos y ecosistemas muy valiosos.
P: En las escuelas y en todos los sitios se ha dicho que el agua de los ríos y de las playas es de todos. Lo que usted denuncia significa prácticamente que se está llevando a cabo una privatización del agua en España.
R: Tampoco podemos generalizar diciendo que lo público está mejor gestionado, pues en la mayoría de las ocasiones parece más bien que lo que es de todos no es de nadie. Sí es cierto que los últimos movimientos que ha habido sobre la gestión de aguas en España indican que se ha abierto la puerta a que intereses privados se incorporen a su gestión con un poder excesivo. Por ejemplo: el Ministerio de Medio Ambiente en la etapa de Isabel Tocino ha creado lo que se ha denominado "sociedades de aguas". Anteriormente, las grandes gestoras del agua en España, que tampoco tuvieron una gestión especialmente buena, eran las confederaciones hidrográficas de cada una de las cuencas, que eran organismos públicos. Con la creación de estas sociedades de aguas, en principio presididas por el presidente de la confederación hidrográfica que corresponda, se abre la puerta a que se incorporen empresas privadas a la gestión del agua. En cuestiones como la venta del agua ya hay grandes empresas, como por ejemplo Aguas de Barcelona que, junto con todas las grandes empresas hidroeléctricas pueden incorporarse a las nuevas sociedades de aguas y ahí pueden controlar y tener un dominio de lo que son los recursos hídricos hasta el punto de convertirse en propietarios virtuales casi de algunas cuencas hidrográficas. En parte ya lo son: de la cuenca del Duero podría afirmar sin mucho margen de error que es de Iberdrola, una empresa que controla todas sus aguas; la cuenca del Júcar también es de Iberdrola; una obra que ahora es muy conflictiva, el trasvase del Júcar al Vinalocó, que se ha justificado como una obra para satisfacer unos acuíferos sobreexplotados recargándolos artificialmente, un argumento falaz, pues todo indica que ese agua irá destinada a proyectos urbanísticos como los que se mueven en torno a Terra Mítica, en las proximidades de Benidorm, pues además de esto, el beneficiario principal de esa obra es Iberdrola, porque el bombeo del agua se hace desde una de sus estaciones, la electricidad se venderá desde la central nuclear de Cofrentes y además se adjudicó siendo Benigno Blanco Secretario de Estado de Aguas, el mismo que antes había sido jefe del gabinete jurídico de Iberdrola. El estudio del trazado de ese trasvase se adjudicó entre otros a una empresa que se llama Iberinco, es decir, Iberdrola, ingeniería y consultoría, que por supuesto propuso el trazado que podía ser más beneficioso para Iberdrola, que además se ha ofrecido a invertir en la construcción de este trasvase a cambio de gestionarlo cuando esté terminado. De toda el agua que se venda y del negocio que genere para proyectos turísticos o lo que sea, tendrá la llave del grifo Iberdrola. Este es un caso concreto, pero el proceso es realmente preocupante, aún reconociendo que en algún caso sería bueno que se privatizase la gestión del agua, pero no dar golpes de péndulo desde lo estatal a que empresas privadas acaben apropiándose de todo lo que es la gestión del agua. En España vivimos en un momento económico en el que parece muy difícil que puedan pasar cosas como en Bolivia a propósito del precio del agua, donde hubo disturbios, muertos y cambios políticos porque una serie de empresas, entre ellas una española: Abengoa, que al final tuvieron que dar marcha atrás, pero que en principio quisieron aumentar el precio del agua un 300 %. Aunque algo parecido difícilmente puede pasar en España, sí se pueden dar situaciones de abuso como para ver todo este proceso con preocupación.
P: Esa boyante situación económica parece muy desigüal. Un ejemplo es Benidorm, que no hace mucho tiempo se presentaba como "milagro económico" en la prensa precísamente por la gestión que habían hecho del agua, pues habían convertido un sitio seco y abrupto en un paraíso turístico que podía acoger a más de 1 millón de personas en los meses más secos del año. En cambio, en muchos otros sitios sufren restricciones de agua todos los veranos. Más bien parece un proceso acelerado de desertización de algunos territorios para sobreexplotar económicamente otros.
R: Una de las cosas que se denuncian en el tema del agua son los desequilibrios territoriales que se crean con los trasvases. Es una paradoja que el Ministerio de Medio Ambiente esté diciendo que los trasvases pueden servir para vertebrar el territorio y crear una solidaridad entre las regiones con una actuación que ya ha creado desigüaldades. El trasvase Tajo-Segura por ejemplo, ha sido un enorme fracaso y no sólo no ha servido para abastecer de agua a la región de Murcia, pues ha trasvasado mucha menos de la que se decía que iba a trasvasar, sino que además ha favorecido el desfilfarro del agua sólo con las expectativas que creó su construcción. Lo que se crea muchas veces es una desvertebración del territorio, se enfrenta a unas regiones con otras y se contribuye a que unas zonas se deshabiten para potenciar a otras. Si se hiciera el trasvase del Ebro, por ejemplo, las zonas del interior se verían perjudicadas para favorecer proyectos turísticos en la costa. Lo racional sería crear una gestión intracuenca, es decir, adecuarse a los recursos de aguas que hay dentro de la propia cuenca hidrográfica, que no siempre tienen que ser aguas superficiales, sino que podrían ser subterráneas, un recurso más abundante que el de las superficiales, pues se estima que del agua dulce que hay en el planeta, un 97 % está en forma de agua subterránea. Las aguas subterráneas no se atienden ni se explotan de la forma adecuada, por ejemplo en Madrid, porque quizás existe el interés de las grandes empresas constructoras de utilizar aguas superficiales haciendo grandes obras de infraestructura hidráulica. Con criterios de eficiencia y de gestión de la demanda se sabe que hay zonas de regadío donde gastan 3 veces más agua de la necesaria. También se sabe que en las redes de conducción de aguas de regadíos y para uso urbano hay un problema muy serio de pérdidas que superan el 30 % y que simplemente evitarlas equivaldría a construir 300 embalses. Con medidas de eficiencia y de cambio de técnicas de regadío, que supone el 80 % del consumo de agua en España, de utilización conjunta de aguas superficiales y subterráneas, etc., podríamos estar habilitando, como en California, mayor cantidad de recursos hídricos disponibles que con la construcción de cientos de embalses. Sin embargo se está prefiriendo la construcción de una gran cantidad de embalses con grandes impactos ambientales. Ramón Llamas, catedrático de Hidrogeología de la Universidad Complutense de Madrid, que es también Coordinador del Grupo de Etica del Agua de la UNESCO, entre otros cargos, llama a estas inversiones en obras de infraestructuras "subvenciones perversas" al sector de la construcción que, aparte de los enormes impactos ambientales que provocan y que no están sirviendo para corregir los problemas que dicen que van a corregir, están sirviendo para incrementar uno de los mayores problemas económicos que tenemos en este país, el de la inflacción, pues se destinan unas cantidades de dinero tremendas a unas obras que no van a tener posibilidades de amortización, pues no van a servir para los fines que dicen que sirven. Un caso claro de esta política irresponsable es el de uno de los últimos directores generales de obras hidráulicas, Adrián Baltanés, que decía que primero se hacía un embalse y luego se veía para qué servía, es decir, que hacer un embalse es bueno por definicíon y que no es preciso estudiar previamente a su construcción para qué sirve. No sé si ésa es una forma responsable políticamente de invertir enormes caudales públicos o si lo normal sería estudiar si una obra es necesaria y no hay otras alternativas, pues si una obra no es necesaria, por mucho que a las empresas constructoras les interese y con todo el poder que tienen, que es mucho y dudosamente democrático, por el bien del país esa política debe corregirse y afrontar el problema del agua desde los fines reales para los que se necesita. España es el tercer país del mundo en número de grades embalses, más de 1.100 con 54.000 millones de metros cúbicos de agua embalsada, es decir, tenemos grandes recursos hídricos aún sin explotar los subterráneos, excepto en algunos casos sangrantes de sobreexplotación como el de las Tablas de Daimiel en La Mancha, pero en la mayoría de los casos no. Sería necesario hacer unos pozos en época de sequía y no obras de infraestructura, dañinas no sólo para la ecología, también para la economía, pues hay otras alternativas menos costosas.
P: Se habla con demasiada frecuencia en los medios de comunicación de un proceso de desertización en la Península Ibérica, quizás como parte de la propaganda para crear infraestructuras, pero también puede haber algo de verdad. Vamos, que cualquiera que recuerde muchas zonas de la Península Ibérica hace unos años e incluso viendo fotos antiguas, muchas veces dan ganas de llorar.
R: Ciertamente sufrimos un gran deterioro, pero lo de la "desertificación", que no "desertización", pues eso se refiere al abandono de las gentes de unas tierras mientras que "desertificación" es un término científico que se refiere a la degradación de los suelos, es decir, a la pérdida de la capa fértil de los suelos que trae como consecuencia el problema de la erosión, no es tan sencillo. Los temas ambientales no son tan sencillos como parece: se dice que España se está desertificando pero también se puede decir que hay mucha manipulación en esa cuestión. Leyendo los textos de Plinio de hace 2.000 años, donde se elogia el esparto que había en las zonas áridas españolas, en el Sureste y en el valle del Ebro, sabemos que éstas eran zonas áridas o subáridas, es decir, desérticas o predesérticas, lo que demuestra que el mito de la ardilla que podía atravesar la Península Ibérica sin bajar de las copas de los árboles, un mito más reciente de lo que creemos, pues no aparece reflejado en ningún texto antiguo, no es real. Sí hay un interés muy grande, especialmente en épocas estivales, en promover la idea de que España se está desertificando a pasos agigantados. Hay grandes grupos de presión de empresas papeleras y madereras que, mediante lo que algún catedrático ha definido como "terrorismo publicitario", tratan de crear un clima de psicosis para que haya precipitación y prisas para reforestar. Como todo el mundo sabe, la prisa es una mala consejera y permite que en vez de utilizar las especies adecuadas para las labores de reforestación, en las zonas en las que realmente sea necesario reforestar, pues otras siempre han sido áridas, esta psicosis provoca que se empleen especies de crecimiento rápido: pinos, eucaliptos o lo que sea. Pero con criterios racionales, no movidos por la psicosis y el bombardeo publicitario, veríamos que a lo mejor son otras especies y otros criterios los que habría que emplear. Fernando González Bernáldez, catedrático de Ecología de la Universidad Autónoma de Madrid, desgraciadamente fallecido en 1992, decía mucho que esa manipulación sobre el tema de la desertificación, que tiene otra parte relacionada con el tema del agua, lo de las tierras agrietadas y todo eso, sirve para generar un estado de emergencia que permite que se declaren obras de interés general por el procedimiento de urgencia, normalmente adjudicadas a dedo y de dudosa legalidad. Muchas veces las causas ecológicas esconden grandes intereses a los que les viene muy bien echar leña al fuego, desde las empresas madereras y papeleras que promueven repoblaciones irreflexivas, con especies de crecimiento rápido que arden muy fácilmente, que además contribuyen a un grave proceso de erosión de terrenos al meter maquinaria pesada y hacer terrazas en zonas en las que era absolutamente innecesario realizar esas labores de repoblación, pues ya se habían empezado a regenerar las especies autóctonas. En definitiva, España es un país que está al Sur del continente europeo donde hay una serie de zonas con características muy diferenciadas entre sí, pero la mayoría secas o áridas, lo que no es en absoluto un problema ecológico, pues sería como decir que el Polo Norte tiene un problema ecológico porque hay mucho hielo o la selva del Amazonas porque hay mucha humedad. Esa es una característica natural que algunos tratan de deformar o exagerar para llevarse el gato al agua. A río seco, ganancia de constructores y de empresas papeleres y madereras. Hay que afrontar los problemas ecológicos desde una perspectiva seria: es cierto que hay un problema de desertificación, pero también de magnificación e instrumentalización de un problema que favorece a unos cuantos intereses particulares y desde hace bastante tiempo.
Pregunta: Lo que está ocurriendo ahora mismo en la Unión Europea con los cultivos transgénicos se parece mucho al "terrorismo publicitario" de la sequía y los terrenos agrietados: Francisco García Olmedo, Catedrático de Biotecnología ha declarado que las restricciones a estos cultivos pueden ser "el suicidio de Europa" y una vez más se venden como la panacea que va a acabar con el hambre en el mundo.
Carlos de Prada: No dudo que los transgénicos van a venir muy bien para saciar el hambre en el mundo, pero no el hambre de los países pobres, sino el hambre de beneficios de una serie de multinacionales que han invertido en investigar estos temas y tienen a sueldo a una legión de científicos. Se me ocurre que hay muchas clases de mercenarios y que algunos incluso pueden llevar bata blanca. La objetividad de muchas instituciones científicas puede existir y también puede no existir dependiendo de quién financie esas instituciones. Se ha visto que hay investigadores que han dicho cosas contra los transgénicos y que sus financiadores les han puesto a los pies de los caballos y les han retirado las subvenciones, algo que no les ha ocurrido a los investigadores que defienden los transgénicos, a los que incluso parece que les crecen los dineros que les llegan. Ahora que aparece esta maravilla que nos va a salvar del hambre tampoco sé lo que ha estado haciendo la humanidad durante tantos millones de años sin transgénicos. Tampoco me explico por qué en algunas zonas de la India los agriculturos están quemando estos cultivos transgénicos que según dicen va a salvarles del hambre y tampoco sé por qué son los países pobres los que más se oponen a estos cultivos. Son los países ricos que no se mueren de hambre, pero que sí son el asiento de las empresas beneficiarias de esos cultivos los que más los han defendido. Paradójicamente, los países ricos como Estados Unidos y sus satélites los defienden y los muertos de hambre los rechazan. Se puede discutir mucho sobre si son beneficiosos o no para el común de los mortales, pero lo que no se puede discutir es que son enormemente beneficiosos para unos cuantos mortales, los propietarios de multinacionales como Du Pont, Monsanto, Novartis y otras que ahora controlan el negocio en el ámbito químico y farmacéutico y que si siguen adelante con este tema van a controlar también el negocio alimentario a escala planetaria. Como indicativo de la inquietud filantrópica de estas multinacionales y de su preocupación por el hambre en los países pobres tenemos el ejemplo de la tegnología "terminator", desarrollada por la multinacional Monsanto para crear plantas infértiles, de manera que se obligue a los agricultores pobres a endeudarse comprando semillas nuevas cada año. También es evidente que la mayor parte de los habitantes de la Unión Europea están en contra de los transgénicos. Los políticos pueden pensar y de hecho están pensando que los ciudadanos no estamos informados, pero no piensan eso cuando les votan; entonces piensan que el pueblo que les ha elegido es maduro y acatan ese sentir general que les ha llevado al poder. Pero en este tema la población española les debe parecer muy torpe y se ven obligados a adoctrinar a la población torpe con campañas como la que estamos viendo. Si los políticos son un reflejo del pueblo que los elige y en este tema de los transgénicos ese mismo pueblo tiene una opinión contraria y además ninguna prisa en que se hagan este tipo de cosas, es más: se reclama una moratoria, ¿por qué estos mismos políticos tienen tanta prisa en aprobar estos productos?. ¿A quién representan estos políticos, a los que les votan o a las multinacionales?. Este es un tema muy serio, pues no sólo está en juego nuestra salud, sino que está en juego la democracia porque si un español no quiere ingerir uno de esos productos, los tiene que ingerir porque los políticos han consentido que se mezclen ingentes cantidades de transgénicos con productos naturales, por ejemplo de soja, para que los ciudadanos no puedan elegir. ¿Dónde está el libre derecho a la elección?. En alguna ocasión he dicho sobre este tema que somos "cobayas" y a los cobayas no se les pregunta por el menú que quieren ingerir.
P: Hay algunos datos contradictorios: se dice que ya se han cultivado 30 millones de hectáreas de transgénicos en todo el planeta y sin embargo no ha aumentado la producción de alimentos; también se dice que las mejoras que introducen estos cultivos son de tipo ambiental y de tipo económico en aspectos que sólo están al alcance de los países ricos (necesitan menos superficie de tierra, menos riego y menos tratamiento químico, aspectos estos que sólo afectan a países ricos que tienen estas infraestructuras)...
R: Otro detalle: se dice que con estos cultivos se emplean menos pesticidas y sin embargo las plantas que se están produciendo de esta manera se ofrecen como más resistentes a los herbicidas. Se trata más bien de que las empresas que fabrican herbicidas vendan más y que a su vez estos herbicidas contaminen más. Pero bueno, como se puede decir cualquier cosa y solamente se reclama rigor a los que están en contra de los intereses creados mientras que los científicos que están al servicio de esos intereses creados pueden decir lo que quieran sin que nadie pueda decirles nada, la cantidad de burradas y falsedades que se están oyendo a propósito de este asunto es escandalosa.
P: Otra de las contradicciones que afectan a la supuesta panacea de los países pobres es que se dice en estos países que las investigaciones se hacen únicamente con los productos que se cultivan y se comen en los países ricos, pero no se investiga nada con cultivos propios de los países pobres. Todo lo que se está diciendo parece más una cortina de humo para confundir opiniones que información. ¿Sería razonable en este momento considerar el tema de la alimentación como de interés general, de manera parecida a la salud y la educación?. Algo parecido al control que se tiene sobre los medicamentos o el que se debería tener sobre los libros de texto que se imparten en las escuelas.
R: Es mucho suponer eso de que se controlan los medicamentos. En la administración de fármacos y alimentos de Estados Unidos, la FDA, que es la que también autoriza los transgénicos, ha estado trabajando gente de Monsanto, que cuando acaban su labor en la FDA vuelven a Monsanto. ¿Hasta qué punto hay garantías de que se están estudiando las cosas cuando hay situaciones tan escandalosas?.
P: Tampoco parece demasiado clara la diferencia entre los productos naturales mejorados después de muchas generaciones eligiendo las mejores semillas por un proceso de selección natural que al parecer haría irreconocibles los productos que se cultivan actualmente a nuestros antepasados, con este nuevo proceso que también puede ser considerado como una aceleración de la selección genética mediante técnicas de laboratorio. ¿Hay una frontera nítida entre unos productos y otros?.
R: Uno de los argumentos de los defensores de los cultivos transgénicos es decir que siempre se ha estado haciendo manipulación genética mediante la selección artificial de las semillas, pero hay un cambio sustancial entre la selección artificial que pueden haber hecho los ganaderos y agricultores de hace 2.000 ó 3.000 años a partir de una especie o variante surgida en la naturaleza con las características que a él le interesan y con los propios mecanismos de la naturaleza, a las investigaciones que se están haciendo en estos momentos en los laboratorios y que consisten en introducir el gen de una vaca en una petunia o el de un escorpión en una mariposa o el de una mosca en un tomate. Una cosa es que un cambio genético aparecido en la naturaleza sea seleccionado e incluso se cruce con otro especimen para que se vuelva a reproducir y otra cosa es que en un laboratorio actúen directamente sobre el material genético y obren cambios metiendo genes de una especie en otra, e incluso de un reino en otro, me refiero al reino animal y al vegetal, algo que jamás ha hecho la naturaleza. Y además, los fines con los que opera la naturaleza no tienen nada que ver con la ceguera absoluta con la que maniobra un operario en un laboratorio, que no puede saber las consecuencias que puede tener su actuación ni en el conjunto del organismo sobre el que opera ni en el ecosistema. No se puede comparar lo que ha sido la selección genética de plantas y animales a lo largo de millones de años, cuando no existían ni laboratorios, con lo que están haciendo algunos señores en el laboratorio directamente, movidos fundamentalmente por intereses comerciales.
P: Aunque en relación con esto el problema de las patentes es menor, estamos asistiendo a otra gran confusión porque ya se han patentado partes del cuerpo humano en Europa, lo que quiere decir que las patentes sobre animales y plantas tienen que ser como poner un sello en una carta. Sin entrar en la mayor, ¿cómo se puede aceptar que unos particulares pongan marca y patenten productos de origen natural y que además afectan a la alimentación?. Lo que quiero decir es que no tiene nada que ver un ingenio, artilugio, artefacto o máquina, como por ejemplo la fregona, uno de los más geniales y útiles inventos españoles, con la patente por ejemplo de una variedad de tomate o de sandía que además de su analogía en la naturaleza, se come, es un alimento.
R: Estos señores de las multinacionales se creen que pueden llegar a una planta creada por Dios o por la naturaleza, y después de hacerle un pequeño cambio genético ponerle un copyrigth como si fuera suya. ¿Cómo podemos aceptar que se estén patentando formas de vida?. ¿Tienen derecho a apropiarse de una forma de vida después de haberle introducido un pequeño cambio genético?. No tienen ningún derecho, pero en este momento en el que parece que hay una verdadera dictadura económica y que el único dios es el dinero, están cosas se permiten, pero efectivamente está ocurriendo algo escandaloso, el no va más.
P: Se dice que todo esto va a venir anunciado en las etiquetas. ¿El etiquetado en letra pequeña de cosas tan complejas es la solución de algo?.
R: Hasta ahora en las etiquetas sólo aparece una mínima parte de los productos que puede contener un alimento y al parecer se va a indicar si alguno de esos productos es transgénico, lo que no parece una garantía demasiado grande. Pienso que hay que ir más allá y si todo esto se permite, se debe estudiar muy seriamente si estos productos son realmente necesarios y para qué. Y además, el polen de las plantas es algo que nadie puede detener y al final la contaminación genética puede extenderse hasta el punto que no lleguemos a saber lo que estamos comiendo. En este tema de la manipulación genética se está llegando a límites inimaginables. En la Biblia se dice que el hombre salió del paraíso en el que comía del árbol de la vida cuando comió del árbol de la ciencia, pero ahora no es ya que estemos comiendo del árbol de la ciencia, es que además parece que queremos ser inmortales y vivir como dioses. Es realmente inadmisible que estos señores hayan bautizado sus negocios como "ciencias de la vida". Hasta ahora pensábamos que la biología era la ciencia que estudiaba la vida, pero estos señores han convertido la biología en un negocio particular. Probablemente soy una persona muy antigua y me escandalizo por cosas que ya nadie se escandaliza o no se escandalizan todo lo que deberían escandalizarse.
P: ¿Qué podemos hacer en esta situación?.
R: Pues en la medida que uno pueda y si está en contra de algo, movilizarse. Es un tema difícil porque hoy tienen mucho poder los medios de comunicación y hay grandes empresas empeñadas en controlar y silenciar todo lo que pueda afectar a su negocio. Con las fusiones de empresas se está llegando a monopolios que agrupan bancos, hidroeléctricas y multinacionales de la alimentación junto con medios de comunicación, de forma que cada vez se pueden defender menos ciertos temas, pero una persona que esté convencida de que algo de lo que se está haciendo se está haciendo mal, tiene la obligación moral de utilizar los recursos, los medios y el espacio o hueco que tenga para oponerse a eso. Independientemente de cual sea el resultado final, tenemos la obligación moral de mantener esos criterios. Hasta ahora ha habido pequeñas victorias en el tema de los transgénicos en Europa que además han tenido su reflejo en Estados Unidos, donde las multinacionales habían estado haciendo lo que habían querido y ante esta
reacción han tenido que reaccionar a su vez contra esta oleada que ya veremos cómo acaba. Es muy importante que se escuche siempre la voz de la sociedad civil, porque si no, por mucha apariencia de democracia que se quiera tener, van a ser una serie de poderosos los que van a dictar lo que les interese al común de los mortales. La lucha es difícil, pero aunque sólo sea por lealtad a uno mismo, hay que hallar los cauces para tratar de modificar la realidad.
P: Cuando salió el tema de las plantaciones de colza transgénica que habían contaminado campos adyacentes de cultivos naturales en Reino Unido, Francia, Alemania y Suecia principalmente, nos esteramos de pasada de que en España estos cultivos estaban campando a sus anchas hasta el punto de ser considerados la "puerta trasera" de la Unión Europea en los transgénicos. ¿Me puede decir el tipo de cultivos transgénicos y las cantidades que hay en España?.
R: Hay muchísimos: maíz, soja, colza, patata, tabaco y las plantas más diversas en todas las
comunidades autónomas y en grandes cantidades. Desde luego, de los países de la Unión Europea somos el que más cultivos transgénicos tiene en este momento.